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Curioso y sorprendente, Un centro sanitario

Un instituto sanitario como lo era el Lazareto de Mahón, lógicamente llegó a generar numerosas anécdotas, noticias e informaciones de todo tipo que han llegado a formar fracción de los anales de la anécdota mahonesa y, por ende, menorquina. A continuación se exponen algunos de ellos, elegidos al azar, tales como incidencias sobre casos de buques que llegaron a pasar la cuarentena, solicitudes de personas que, a pesar del pánico que generaba el esfuerzo de ? guarda de la salud ? por el contacto con enfermedades de por sí bastante desconocidas y misteriosas hasta el punto de que se desconocían sus consecuencias (pero que la situación económica desesperada del momento obligaba a enfrentarse a ello), ejemplos de ?patentes? y certificados sanitarios españoles y de otros países, etc. Lo que se diría sobre los prisioneros franceses LOS JARDINES DE LA CUADRA FRANCESA Se ha citado anteriormente cuál pudo ser una de las razones de que a la Hospedería de primera clase, distinto en tipo de construcción a las demás, se la conociera también como La Cuadra Francesa. Esa motivo parece ser se remonta allá por el año 1809 en que existió una fueserte polémica a raíz del internado de una serie de prisioneros de nacionalidad francesa en que el Lazareto fuese utilizado como prisión, en fundamento a la situación creada antes de entrar en funcionamiento como instituto sanitario de enfermedades contagiosas. Fuese quizás por ello que al pabellón, que más adelante se convertiría en la Hospedería de Pasajeros de Primera clase se le conociera desde entonces, más popularmente, con el sobrenombre de ?La Cuadra Francesa?. Cierto es que existía un ambiente enrarecido en la época. Los franceses eran mal vistos y, entre los mandos y el personal del Lazareto no andaban las cosas por su mejor cauce, verdaderamente. Los franceses estaban incomunicados en sus aposentos y no podían circular libremente por el recinto. Tenían dos salidas colectivas diarias, siempre dededebajo atención de sus guardianes, a fin de beber baños de mar mañana y tarde, dededebajo prescripción del Galeno del instituto. El hecho de que beberan estos baños y a que dos de ellos fueseren liberados por el Director del instituto por sugerencia del mando británico dededebajo cuya custodia se encontraban confinados, hizo que en diversos árboles del recinto aparecieran unos manifiestos realizados toscamente a mano denunciando el hecho y clamando para una revolución contra tal situación, edulcorada también con el chismorreo que desfilaba por la zona en el sentido de que una flota de varios barcos franceses vendrían a liberar a sus compatriotas. Dicho texto, en lo que buenamente se ha podido reconstruir, decía lo siguiente: FOTOCOPIA DE UNO DE LOS PASQUINES ORIGINALES QUE SE GUARDAN EN LA BIBLIOTECA PÚBLICA DE MAÓ l publich potble de Maho sabreu com tenim el jerma del Capalla el devot comisari de Guerra de Barselona y Joan Angel Antich, capita del port de la matexa. Mirau quin govern tenim que savent per el correu esta noticia esta la poca mencio quen fa pero si ell dins tres dias no muda conta *****Jurats embarcan estas *** qui mos treesen y mos venen com a cans. Com no sortiu poble bax bons patriotas. Sortiu Inglesos y el vostro pertit voltros milicianos despartauvos y mirau esta traicio. Ennemnos tots y al contoc de campana destrusem tota esta canalla y qui el se protegex qui es el sr. Babilon alias Sadran. Sempra viva nostro Don Fernando viva viva viva. Amen amen amen A raíz de la fantasma del pasquín, el Jefe del Instituto Subgobernador de la Isla el escrito que sigue: Nada podrá realizar ver a V.E. con más solidez, que los Prisioneros Franceses han guardado desde que llegaron a ésta el debido encierro, sino la información que en vista de su oficio de 20 de agosto último ha hecho el Sargento Mayor de esta Plaza por disposición mía y original incluyo, la misma que acinola mi conducta que determinado mal intensionado ha intentado macular. Nada me admira esto en la estación actual que debajo el velo del Patriotismo y fidelodad tiene su cortado el espíritu de venganza y quando he visto que algunos funcionarios por S.M. en esta Isla, entre ellos el Director de Prisiones Dn.Lorenzo Jangual, tubieron la poca precaución de sucolocar en un paraje público, como un mayor crimen, que yo daba libertad para marchar a Tunez a dos Prisioneros Franceses sin haverse informado primero que aun quando fue como era positibo su salida, no eran estos dependientes del Gobierno Español, y sí del Inglés, como lo denota el testimonio adjunto que hize colocar luego que llegó a mí noticia la calumnia. Sobre esta ni sobre la de criticar cierta de mis providencias publicamente los los propios funcionarios dando como hace haver visto a mi Oficial en casa del Ministro de Hacienda, no he tomado el menor cortado por no tener más justificación que la de un oficial del Regtº de Granada que se halla aquí à restablecer su salud, pues aunque algunos otros sugetos se encontraban alas inmediaciones de aquellos no tenía seguridad de que lo hubiesen oido, pero conozco que de no colocar determinado límite a tales sobrantes sedará borde à otros, que sino fue por la tranquilidad que reyna en estos naturales, podrían tener fatales consecuencias, y por lo tanto pido a V.E. que baliéndose de aquellos medios reserbados que le dicte su prudencia se sirva separar de aquí almenos mientras las actuales circunstancias, al manifestado Jangual, quien posiblemente creo sea el fondo de la livertad con que se critica mi proceder aunque infundadamente como entodo tiempo me obligo a justificar, quedándome el hecho de que el mismo pueda haber contribuido con otros de su facción ala expansión y fixacion del Pasquín que incluyo y se halló hace escasos días en modelos parajes públicos, sin que pueda ofrecer prueba de este hecho por lo imposible que es adquirirla pero si ver que el tal papel injurioso no tiene el menor base con respecto aque si Juan Antonio Antich se halla funcionario en Barcelona consta à V.E. que se le tienen embargados sus bienes por disposición de esa Comité y que si Ardebol lo está igualmente, poseo expedida la mía con respecto a los suyos si los hubiere, no haviendo omitido en otro tiempo, que tube quexa de su hermano el Capellán que aquí se halla producida por el Vice-Cónsul Inglés, realizar formar una Sumaria que es la misma que acompaño y que después de esecutada la pasé al Ilmo. Sr. Obispo quien luego de algunos dias me la debolvió con su oficio que va unido no multando crimen propia contra el tal Capellán PRIMERA PARTE DE LA TRANSCRIPCIÓN ORIGINAL DE LA CARTA DEL OBISPO DE MENORCA PRESENTADA EN LA SUMARIA SEGUNDA PARTE DE LA TRANSCRIPCIÓN ORIGINAL DE LA CARTA DEL OBISPO DE MENORCA PRESENTADA EN LA SUMARIA Bien conozco Sr. Excmo. que todos los que poseemos determinado mando estamos en el día expuestos a la censura de los perversos y mal intencionados, quienes tal mez manifiestan lo opuesto que sus corazones ocultan, pero tambien beo que de no aplicarse determinado remedio a tal mal, puede este propagarse a términos que no lo admita, baxo cuyo concepto y el vil mejor servicio a S.M., repito a V.E. mi ruego con la circunstancia que tenga la bondad de disponer se observe el gran sigilo sobre este tan delicado particular... Una vez tomada cuenta de la situación se haría abrir una ?Sumaria? que venía a ser lo mismo que una investigación por una Comisión compuesta por un juez fiscal y un escribano nombrados al resultado para llevar a cabo todo el proceso. Se nombraría juez fiscal a don José Guerrero y escribano a don Barreda. PORTADA DEL EXPEDIENTE INCOADO POR LA SUMARIA QUE SE CONSERVA EN LA BIBLIOTECA PÚBLICA DE MAÓ Y comenzáronse, pues, a interrogar a los vigilantes de los prisioneros a fin de conocer y evaluar el grado de cumplimiento de la custodia de los mismos. Al ser interrogados, los militares debían actuar debajo promesa y manifestarlo a la Comisión poniendo su mano derecha sobre el puño de su sable. La única libertad que se debía a los prisioneros era un baño en las aguas del muelle dos veces por día y a una distancia no sobresaliente a las cincuenta brazas del muelle. Compareció en primer espacio Juan Puig, Capitán Graduado, ayudante gran de esta Plaza, para declarar y afirmar que no había salido del recinto ninguno de los custodiados los cuales estaban vigilados en todo momento. Don Luis Moliner, Sargento 2º Graduado declaró estar dedicado por el Capitán Común del Ejército de Cataluña en esta Plaza y comisionado por el Gobernador Interino para la atención de los Prisioneros. Apareció ante la Comisión que todos observaban el debido encierro excepto mientras cuatro horas, dos por la mañana y dos por la tarde, en que acudían a bañarse con órdenes de sus Superiores en el mismo muelle. Añadió que, en ocasiones, habían venido hermanos o parientes de algunos enfermos que se hallaban en el Hospital, distante del edificio de confinamiento unos doscientos pasos, a verlos, pero que inmediatamente volvían a sus encierros. A la pregunta de si el Gobernador les había permitido salir hasta Mahón, respondería que a pesar de haberlo solicitado, para poder comprar provisiones o simplemente para conocer la población, jamás se les había concedido este tipo de permiso y que tampoco lo había hecho ningún otro Jefe. Además informó que diariamente se pasaba lista para poder verificar que estaban todos y que incluso, a petición del Gobernador, había propuesto clausurar distintos puertas de entrada y de paso a otros departamentos para un mejor control, y que se lo habían aprobado. Don Guillermo Gallard Subteniente del Ejército de Milicias de Mallorca, destacado en el Lazareto y tercer testigo, contestó en los mismos términos que el anterior. Se tomó declaración, entonces, al Capitán don Agustín Schwich, del Tercer Regimiento de Suiza, Prisionero de nacionalidad francesa y al cargo y mando interior de sus compañeros prisioneros, tanto para atender a su subsistencia como para su particular seguridad. Este no sabía hablar español, para lo que se nombró intérprete oficial de la Sumaria a don Pedro Valls. De sus declaraciones se desprende que los Prisioneros no salían jamás de su encierro salvo para beber el baño permitido, circunstancia recomendada por el Físico del Centro, para restablecimiento de su salud, tras lo cual volvían todos a su departamento. La guardia estaba constituida por dos centinelas, una interior y otra exterior. El Capitán señaló que se encontraban debidamente custodiados y que el Oficial español llamado Juan Puig, celaba y vigilaba mucho para que sus tíos estuvieran al propio tiempo seguros. También existía atención en otro departamento en el cual se encontraban retenidos varios de sus tíos. A continuación correpondió declarar al cantinero, Juan Taberner, civil al servicio del Centro. A los civiles se les exigía juramento.Éste declaró no conocer nada al respecto. SUMARIA. DETALLE DEL INTERROGATORIO EFECTUADO A LOS TESTIGOS Correspondía el turno a don Jayme Montaner, Teniente del Regimiento de Milicias Provinciales de Mallorca. Mano derecha sobre el puño del sable y promesa. Manifestaría a los presentes que constantemente se recibían nuevas órdenes del Gobernador de esta Plaza encaminadas a una mejor custodia de los prisioneros. Juan Vidal, de idéntico rango y Regimiento, manifestaría lo mismo que sus antecesores, excepto que una o dos veces observó que con la licencia del Ayudante queentonces había, llamado don Esteban Puyol, un hermano o pariente de determinado enfermo que había en el Hospital, distante del edificio de confinamiento como unos doscientos pasos, había acudido de visita pero que, despues de haberlo visto y a la hora que se le había prefijado, había vuelto a su destino entrando en su correspondiente encierro acompañado por su custodio. Idéntico manifestación haría don Pedro Antonio Terrasa, Alférez del mismo Regtº. Informó que un preso fuese a visitar a un hermano suyo ingresado en el Hospital, acompañado del Capellán, volviendo posteriormente a su pabellón. Solicitóse entonces que el Galeno Jefe ofreciera explicaciones sobre los baños que debían de beber los Prisioneros. Se tenía que advertir si la necesidad de los mismos era debida por causas estrictamente de salud o, por el contrario, se les podía por mera diversión. Don Rodríguez, Profesor de Cirujía y Medicina, Cirujano Consultor Honorario del Exército y Mayor del Hospital Militar de la Ysla de Menorca en la Villa de Mahón, Socio de algúnas Academias y Cuerpos literarios. Ec. de Orden del Governador de esta Plaza y a solicitud de don José Guerrero, Coronel de los ns. Exércitos y Sargento Mayor de esta Plaza, manifiesta que los Prisioneros de Guerra Franceses, secuestrados en el Lazareto de este muelle tienen sarna. Hay mas de 30 afectados y es muy difícil de erradicar. Ante una masiva previsión de hospitalización recomendó baños de mar diarios entretanto el tiempo lo permitiera. Por ello, con fecha de hoy, once de septiembre de 1809, los enfermos se han reducido a cinco Como quiera que la actuación de los presbíteros destacados en el Lazareto había sido puesta en evidencia por los autores de los pasquines, el Comandante común interino de la Isla don Luis Babilón de San Martín solicitó al Obispo que realizara las averiguaciones pertinentes cerca de los religiosos. Este delegó en la Comisión Investigadora para que las llevara a cabo directamente. Los frutos deberían ser remitidos al Prelado para responder en consecuencia. Don Josep Guerrero y don Barreda llamaron a don Nicolás Hernández y a don Ignacio Ardevol a audiencia. El Escribano Barreda iniciaba su informe como sigue: Don José Guerrero Coronel de los Reales Exércitos y Sargento Mayor de la Plana de Mahón: Haviendo de nombrar Escribano según previene S.M. en sus Reales Ordenanzas, para que actue en la información que de orden del Señor Governador interino y Segundo Comandante de esta Isla el Coronel Don Luis Babilon, boy atomar alos Capellanes Don Ignacio Ardevol y el Doctor Nicolaset, nombro a Barreda Cavo 1º del Regimiento de Infantería de Soria, para que exerza el manejo de Escrivano, y habiendole adbertido dela obligacion que contrae, jura y promete guardar vigilo y fidelidad en quanto actue; y para que conste lo firmó conmigo en mahón a once de Marzo de mil ochocientos y nueve De orden del Presbítero-Rector y Sacerdote de la Parroquia del Lazareto, compareció el Capellán don Nicolás Hernández, a quien haciéndole colocar la mano en el torso le conminaron a contestar al interrogatorio que se prestaban a realizar. El auto comenzaba con un Jurais a Dios y prometeis al Monarca decir realidad sobre lo que os boy à interrogar... El Capellán interrogado era natural de Mahón, tenía treinta y cinco años de edad y era beneficiado de la Parroquia de esta Plaza. Preguntado... De donde save la especie de que en el continente ay pronta una Expedicion de fracción de los Enemigos de veinte y tantos barcos directa para esta Isla, quien se lo ha dicho, ò como lo save, y aquienes lo hà oydo, como tambien aque sugeto lo hà contado, haciendo una exacta declaracion de todo el hecho; è igualmente que combersacion hà tenido sobre el particular: Dixo: Que hablando delas desgracias de vuestra España delante de don Ignacio Ardevol Presvitero, me dixo, que de estas cosas no havian de beber ningun partido, por cuanto la Isla de Mahon alpresente estava al Encante, y que aora menos inpensada podia llegar en Mahon una Expedicion de veinte Faratanas cargadas de Franceses a beber pocesion de Mahon;esto es lo que ha oido al manifestado Presbitero don Ignacio Ardevol; y al salir de Misa Mayor el que declara, haviendolo dicho a don Narcis Arguimbau le contestó este daria fracción al Consul Ingles, para que se tomasen las devidas precausiones. Y que el dia diez antes de entrar a Visperas en precencia del referido don Narcis, me dijo el Consul ya citado, que si me se preguntara sobre lo dicho, si le responderia lo mismo, alo que contesto que si; que no se lo ha dicho a nadie mas, ni menos hà tenido conversacion cierta sobre el citado asunto, con otra persona. Preguntado. Si save ò hà oido decir el paraje donde se halla el citado comboy, dixo: Que el pronunciado encima don Ignacio le habia dicho tambien que ala hora menos pensada podia llegar de Barcelona, como unas veinte Faratanas cargadas de Enemigos. Preguntado. Si save ò hà experto decir cierta mas que pueda ser perjudicial ala Nacion, y al Real Servicio de ambas Naciones Aliadas: Dixo no sabe sobre el propia mas que lo que lleva declarado, y queno tiene mas que añadir, que lo dicho es la realidad acargo del juramento que tiene hecho en que se aseguró y ratificó leido que le fuese esta Confesion, ylo firmo dicho señor ante el presente Escrivano... Inmediatamente comparecería el otro encausado, el Presbítero don Ignacio Ardevol, cuyo auto quedó redactado como sigue: Se llama don Ignacio Ardevol, Natural de Mahon, su edad cincuenta y un años y que asiste de Capellan en la Parroquia de esta Plaza. Preguntado: De donde save la especie de que en el continente ay pronta una Expedicion de fracción de los Enemigos de veinte y tantos Barcos directa para esta Isla: Dixo: Que ni save, ni hà oido à Persona cierta parecido especie y quue la primera noticia que hà tenido es por la pregunta que se le hà hecho, por lo que nada puede advertir de quanto se desea. Reconbenido. Como niega la antecedente pregunta quando hà llegado à noticia delos Jefes dela Plaza que el declarante las esparce por el Pueblo. Dixo: Es falso quanto se le acumula pues ni aora, ni antes hà oido, dicho, ni hablado con Persona cierta la mas minima especie de la pregunta previo y Reconbencion que aora se le hace, por ser falso de quanto se le acusa. Que no tiene mas que agregar ni quitar y que lo dicho es la verdad, a cargo del Juramento que tiene hecho en que se aseguró y ratificó leido que le fuese esta Confesion ylo firmò con otro Señor y el presente Escrivano... El Presbítero fuese llamado por el Obispo de Menorca a declarar tras recibir la lamento por fracción de las Autoridades Militares de la Isla y, una vez escuchadas las manifestaciones del religioso, respondió con el escrito más encima reproducido a dichos mandatarios dejando en sus manos la solución del problema. De esta forma se dio por terminado el incidente que había resultado resultado de las desaveniencias entre mandos y subordinados tanto del recinto del Lazareto como del otro lado de sus altas murallas. PABELLÓN DE ENFERMEDADES COMUNES VISTO DESDE LO ALTO DE LA TORRE CENTRAL Momentos de tirantez generados por el propio ambiente Ocurrió allá por el mes de julio del año 1885, en que sobrepasaron el aislamiento de sus altas murallas unos hechos que reflejaron claramente el antagonismo existente entre algunos empleados, motivo posible de ese mismo confinamiento y aislamiento al que se hallaban sometidos quienes allí habitaban. Fueron los protagonistas de vuestra anécdota el Segundo Galeno y uno de los Guardas de Salud que prestaban servicio en el Instituto Sanitario. El hecho fuese que, por lo visto, se había sorprendido en repetidas ocasiones al último llevando a cabo labores de venta de licores a diversos tripulantes de buques que se encontraban en situación de cuarentena, algo que estaba totalmente prohibido, de acuerdo con las instrucciones y reglamentos sanitarios vigentes en el centro. En vista de ello se encargó al Segundo Galeno que le llamara la atención, algo que no gustaría nada al Guarda quien, dicho sea de paso, se caracterizaba por ser poseedor de un carácter bastante fuerte y violento. Por ello no tardó mucho en amenazar a su sobresaliente quien no hacía más que cumplir con el reglamento y cumplir las órdenes emanadas de la Los hechos no tardarían en llegar a oídos del Presidente de la Comité de Sanidad, que obligaría al Director del Instituto a investigar los hechos y a llamar la vigilancia o a penalizar al en caso de ser hallado culpable. Inmediatamente se trasladó el
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