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Curioso y sorprendente, 66 años mirando al cielo

Primera noticia del "incidente Roswell" Si bien tienen lugar registros e anécdotas de avistamientos de objetos voladores no identificados previos a 1947, no puede negarse que el conocido "incidente Roswell" es un punto bisagra en lo que podríamos llamar la anécdota de los OVNI. Ocurrió en la primera semana de julio de 1947, cuando un granjero de Roswell, Nuevo México, salió a recorrer sus tierras, despues de que la noche previo se produjese una fuerte tormenta. Durante su inspección notó que había pequeños pedazos metálicos dispersos en el terreno. A medida que avanzaba, esta "chatarra" tenía gran tamaño. Cuentan los registros que de pronto se encontró con una zanja ancha y escaso profunda de tierra, como si hubieran sacado una lonja del terreno. Asustado, W. Brazel tomó unos pedazos de metal, e hizo la denuncia. A dividir de ese momento, nada volvería a ser igual, no sólo para él, sino para toda la ciudad. Para intentar entender qué ocurrió en la cabeza de los habitantes, hay que situarse en tiempo y espacio. La Segunda Guerra Mundial estaba prácticamente recién terminada, y se encontraba en sus etapas iniciales la denominada "Guerra Fría", un enfrentamiento solapado, extendido entre amenazas nucleares y espías, que se produjo entre los Estados Juntos y la Unión Soviética (como actores principales). La psicosis por la amenaza nuclear era grande, despues de que los Estados Juntos atacaran las ciudades de Hiroshima y Nagasaki con un arma desconocida e inusitadamente letal: la bomba atómica. En cuestión de horas, el "incidente Roswell" se convirtió en tema de alta seguridad para el gobierno, al menos hasta que se supiera qué había sucedido, o para que no se filtrara información si el aparato caído pertenecía al ejército. La zona fuese cerrada por los militares y el flujo "oficial" de información se cortó abruptamente. Algunos pobladores cuentan que Brazel habló de pedazos de metal con caracteres indescifrables (bien podrían haber sido en idioma ruso o "marciano"), y otros recordaron haber presenciado avistamientos de luces extrañas sobre la zona mientras ese año. Varios días después (el 8 de julio) la noticia se filtró en la prensa escrita... el mito extraterrestre había nacido. Escaso se sabe en verdad del incidente, pero lo cierto es que a dividir de ese momento el cielo fuese escudriñado por propios y raos en busca de los visitantes de otros mundos que venían en son de paz, o para conquistarnos (en 1938, plena Segunda Guerra Mundial, Orson Wells transmitió por radio la adaptación de la novela de H. . Wells, "La guerra de los mundos", en la que se producía una invasión marciana en la Tierra, lo que causó pánico en la población de Nueva York... la idea estaba instalada... la amenaza estaba ahí afuesera). Resulta llamativo, también, que es por esta estación en la que aparecen los masivos superhéroes de los cómics, con residencia en los Estados Juntos y siempre dispuestos a luchar contra el Mal para salvar a la nación. Evidentemente, el miedo existía, y la industria publicitaria tenía que afianzar la confianza en la seguridad. Volviendo a Roswell, más allá de las creencias conspirativas, y los cuerpos de los extraterrestres que, según dicen, trasladaron a un espacio "secreto" en el Tema de Pruebas y Entrenamiento de la Fuerza Aérea, llamado "Área 51", la anécdota de Roswell cambió la vida de ese pueblo, que se reconvirtió escaso a escaso en la capital mundial de los "platos voladores" (la agencia Associated Press los llama "flying disks"), con museo alusivo, festivales y merchandising por doquier (una taza de cerámica con la impresión de la primera plana del diario que dio la primicia se alcanza a diez dólares). También dio origen a una subindustria del entretenimiento de la que Hollywood y el mercado editorial supieron sacar provecho con creces. Hace 66 años que miramos al cielo buscando respuestas, casi como rezando en una nueva religión. Hace 66 años nacía el mito, o tal vez el mito dejaba de serlo para regresarse una verdad palpable... todo depende del lado de la anécdota que tengamos ganas de creer... porque al fin y al cabo, el universo en infinito, y todo se vuelve en una cuestión de fe... Portada digital del diario de Roswell Fuentes de las imágenes : www.roswellufomuseum.com y Roswell Daily Record.
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